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jueves, 24 de enero de 2013

HOLA MAMÁ...TE QUIERO Y ESTOY ORGULLOSA DE TI







Hola mamá…

 

Hoy hace una semana y un día que ya no estás. Sabes, todo es muy raro. De pronto papá y yo tenemos tiempo para hacer cosas, para salir a la calle, comprar, hacer gestiones, sin agobios. Como dicen algunos “tenemos tiempo para vivir”.

 

Pero mamá… no sabemos qué hacer con ese tiempo que ahora nos sobra.

 

Bueno no seamos literales. Sabemos que hacer. Tenemos mucho que hacer, ordenar, limpiar, arreglar, reparar. Pero no sabemos cómo hacerlo.

 

Es como si el tiempo de pronto fuese de goma. Se estira, se alarga, es pegajoso, se cuelga de mis hombros y no me deja hacer nada.

 

Por lo demás estamos bien. De verdad mamá. No te preocupes. Estamos bien.

 

Bueno todo lo bien que se puede estar cuando has perdido el Norte de tu vida, la luz de tus mañanas, la música de tus días…

 

Te echo de menos, te añoro tanto. Es extraño no despertarte, darte besitos pequeños y cortos, no notar el calor de tu cuerpo…Es tan extraño no jugar contigo, no cogerte de la mano, no cantarte, no abrazarte, no poder mimarte…

 

Paso el día escuchando tu voz, tus ruiditos, tus pequeñas y variadas formas de hacerme saber que me necesitabas o que simplemente estabas bien, ahí, junto a mí.

 

Los dos últimos días los pasaste bajo los efectos de la morfina porque los médicos lo aconsejaron para que no sintieras tanto dolor.

 

Tus cuatro últimos días de vida fueron una agonía.

 

Después de pelear como una campeona, de superar crisis respiratorias, de adaptarte a tu enfermedad, Alzheimer, de ser la paciente ideal, dulce, agradable, simpática, divertida…alguien no hizo su trabajo y el capítulo final de tu vida ha sido duro y amargo.

 

 

Cuando los médicos te hicieron pruebas en la ambulancia y me dijeron que presentabas una arritmia claramente no diagnosticada, cuando el médico de guardia del pabellón del Hospital Clinic me dijo a la 1 de la madrugada de aquel domingo frío y lluvioso, que no tenía esperanza alguna en que superases la crisis, cuando me confirmó que el cuadro era de septicemia…no fui capaz de asimilar tanto dato negativo.

 

Y no supe asimilarlo, no quise porque no me parecía justo que tu vida acabase así.

 

Debo decir que en estos días has recibido por parte del personal del Hospital Clinic (4ª planta y Edificio Helios) y del Sagrat Cor de Barcelona (7ª planta) más atención, afecto y respeto del que te han prestado en los últimos años en tu Centro de Atención Primaria (CAP) de Barcelona.

 

En los tiempos que vivimos, extraños, politizados y miserables, la coartada para algunos comportamientos profesionales, son los recortes sanitarios.

 

Por fortuna la mayoría de los y las profesionales de la medicina en todas sus áreas, son personas ante todo que hacen milagros con un presupuesto mínimo.

 

Lo curioso mamá es que nuestra doctora de cabecera para otras familias es poco menos que una candidata a la santidad. Y no sabes cómo y cuánto me alegro.

 

Para nosotros ha sido siempre diferente.

 

Recuerdo aquella mañana de invierno fría y terrible en la que despertaste afectada de un virus intestinal. Como al parecer otros pacientes estaban peor que tú, que no podías ir al ambulatorio porque ya no caminabas, la doctora pasó consulta telefónica y me prescribió una lista de medicinas y consejos que dijo eran lo adecuado. Era viernes. Pasamos el fin de semana ocupadas en que no te deshidrataras y en que te sintieras mejor. Y lo lograste. Pero nadie llamó a casa a principio de semana para interesarse por tu estado.

 

En otra ocasión tus bronquios se despertaron poco colaboradores en la tarea de facilitar tu respiración. Solicité una visita domiciliaria para que alguien valorase tu situación. La doctora, que los jueves los dedica a visitas domiciliarias, llamó a casa y me dijo “que si realmente yo consideraba necesaria la visita y la valoración”. Ya sabes lo que le respondí. Cuando una hora después vino, podía escuchar tu respiración, como luchabas por cada bocanada de aire, desde la puerta de entrada.

 

Hace un tiempo aparecieron en tu piel las primeras y temidas heridas, las llagas, propias de los y las pacientes que ya no caminan y pasan un tiempo en la cama.

 

Algunas fueron cicatrizando y aparecieron otras nuevas.

 

Tu enfermera, la verdad es que dentro de sus posibilidades se ha portado bien. Es buena profesional y muy maja. Pero donde manda patrón no manda marinero. Es decir, que una enfermera puede ver las cosas con claridad meridiana, puede ser una gran profesional, pero como no cuente con la autorización de un médico de una médica, no podemos hacer nada.

 

Así que a nadie se le ocurrió pedir una analítica, un hemograma completo para ver cómo estaba tu sangre, a nadie se le ocurrió pedir un cultivo de tejido para saber que pasaba con la herida que no cicatrizaba…

 

El Viernes 4 de enero de 2013npasé más de una hora llamando a la 4ª planta del ambulatorio. Tú estabas en mis brazos. Quemabas. La fiebre te quemaba. Te quejabas. Tú que has pasado por quirófano 37 veces en tu vida y has sido dura como la piedra te quejabas.

 

Al final alguien se dignó a atender el teléfono, me pasaron con tu enfermera, está como siempre me escuchó y me dio soluciones.

 

Enviaría a una compañera que se había ofrecido a atenderte.

 

Cuando aquella enfermera llegó a casa, ya traía una receta de antibióticos. Los más potentes dijeron. Se preocupó porque tu herida hedía, despedía mal olor…no era una buena señal.

 

Por lo visto alguien sugirió al médico de guardia, el que firmó la receta que se podía hacer un cultivo de tejido para saber más del problema. Por lo visto, presuntamente, me cuentan anónimamente que no le pareció necesario. Representaba demasiado gasto y demasiado tiempo. Y claro en tu caso…

 

El jueves siguiente, la fiebre había remitido ligeramente. Tu enfermera te visitó en casa. La herida estaba mejor. Son cosas que pasan, ya se sabe en estos casos…

 

El viernes por la mañana fui al ambulatorio para recoger material para curas. La enfermera sugirió a la doctora administrarte una nueva tanda de antibióticos. Su respuesta fue clara “no era necesario porque la infección había remitido y otra caja de antibióticos podía chafarte…”

 

Pasaste la noche intranquila. Te quejabas. Tenías fiebre.

 

El sábado a las cinco de la tarde entraste en shock.

 

El servicio de emergencia del 061 tardó solo cuatro minutos en llegar a casa.

 

Oxígeno, monitores, paciencia, amabilidad…necesitabas de inmediato ir al hospital.

 

Te bajaron hasta la ambulancia. Cerraron las puertas. Yo me senté delante.

 

El vehículo no arrancaba. Estaban haciendo un electrocardiograma. “¿Sabe usted que su madre tiene una arritmia no diagnosticada?”

 

Pues no. No lo sabía. Nadie te había hecho un chequeo desde hacía años.

 

Porque eras una paciente frágil, porque en tu caso, son cosas que pasan ya se sabe.

 

Luego me enteré que habías llegado al hospital con el corazón latiendo 155 veces por minuto.

 

Son cosas que pasan.

 

En menos de un minuto decidieron que ibas a urgencias.

 

Allí se pusieron las pilas: analíticas de sangre y orina, electros…todo.

 

Luego a la una de la madrugada te pasaron a un pabellón, tranquilo.

 

Y el tiempo se paró para mí. Aquel era el último capítulo que escribiríamos juntas. Y era más que probable que fuese duro.

 

Lo único que me aseguraron era que no se rendirían y que en caso de que no superases la crisis, te ayudarían a estar confortable, cómoda, tranquila. Estábamos de acuerdo.

 

Al día siguiente te trasladaron al Sagrat Cor. Eran las 11:30am del domingo.

 

Te costó relajarte. Después de 13 años tranquila y arropada, habías subido a dos ambulancias, cruzado la ciudad dos veces, escuchado sonidos fuertes y soportado luces brillantes.

 

Finalmente lo lograste. Los amigos y las amigas empezaron a llegar. Ordenada, silenciosamente, con una sonrisa tierna y mucho amor.

 

La primera noche fue relativamente tranquila.

 

Llegó el lunes. No mejorabas. La tarde fue difícil. Por la noche la doctora de guardia, me dijo que no había esperanza para ti. Aconsejaba morfina. Tu decidirías cuando irte, cuando descansar. Pero por lo menos, que menos, debíamos procurar que tus últimas horas fuesen suaves.

 

Estábamos de acuerdo. Alargar más tu estado, intentar una cura imposible, era simplemente un acto de egoísmo y crueldad.

 

Ya me conoces, no estaba preparada para dejarte ir. Nunca estamos preparados, por mucho libro de autoayuda y demás filosofías del nuevo milenio, no se está preparado para despedirte de la persona a la que amas.

 

Pero debes hacerlo. No tiene sentido alargar la agonía de alguien a quien dices amar.

 

Papá estaba de acuerdo. Por primera vez estábamos de acuerdo en algo. Bueno por primera vez no. Siempre que se ha tratado de ti hemos estado de acuerdo en todo.

 

Esperaste dos días más para marcharte.

 

Esperaste a que el miércoles 16 de enero de 2013 yo regresara al hospital después de pasar por casa para ducharme, para irte.

 

Y lo hiciste en mis brazos, mientras te daba besitos pequeños y suaves en la cara y te decía que te quería.

 

No era necesario hablar más. Ya habíamos hablado la noche anterior.

 

Te dije que si decidías que querías descansar lo comprendería, que papá y yo estaríamos bien. Pero que si decidías que no estabas preparada que necesitabas unos días más, estaba bien. Tú mandabas.

 

Al final decidiste descansar. Suavemente. Como solo tú podías hacerlo.

 

 

No me parece justo mamá. Oh no me refiero al hecho de que te hayas ido. Es ley natural. Un día también yo dejaré esta tierra de locos.

 

Lo que no me parece justo es como has pasado tus últimos días.

 

Tal vez aunque te hubiesen prestado atención, aunque te hubiesen practicado un cultivo de tejido aunque te hubiesen prescrito una medicación adecuada, todo hubiese sido en vano.

 

Pero, nunca lo sabremos. Porque no se hizo. Porque aunque resulte imposible de creer, en la Barcelona del 2013, en la Barcelona de la Globalización y la modernidad, una paciente puede fallecer de septicemia, como si hubiésemos retrocedido a la Edad Media, como si el Doctor Alexander Fleming no hubiese descubierto los efectos del hongo Penicilinum, de la Penicilina en algunos procesos infecciosos.

 

No pienso iniciar una causa judicial, exigiendo responsabilidades. En primer lugar no puedo porque el Ministro de Justicia, Señor Ruiz Gallardón ha reformado, retocado y tuneado el tema de las tasas judiciales de tal forma que los que somos pobres de rigor y necesidad, no contamos con el amparo de la Justicia.

 

Pero tampoco lo haría porque un proceso judicial no me devolvería a quien más quiero. Una indemnización no curaría mis heridas y mi pena.

 

Lo único que espero y quiero es que esa luminaria de la medicina que ejerce como doctora de cabecera hile más fino y no se deje a más pacientes en el camino.

 

Lo único que espero y quiero es que el jefe de planta organice un poquito su casa.

 

Lo único que espero y quiero es que las administrativas que atienden los teléfonos de la planta cumplan con su trabajo.

 

Y si la realidad es que andan todos desbordados porque los recortes económicos les impiden ejercer su profesión, mezcla de vocación y ciencia, de forma adecuada y respetuosa para los pacientes y para ellos mismos, que se planten de una puñetera vez, que sean valientes y digan basta.

 

Pero por desgracia nuestra familia nunca ha llegado a la consulta en el día o el momento adecuado.

 

Una lástima porque le aseguro que somos majos. De verdad.

 

Mis padres al igual que todos vosotros han pagado con su esfuerzo unos impuestos de forma consciente y gustosa, con la esperanza de recibir una atención sanitaria y social adecuada.

 

Por cierto mamá, desde el momento en que llamé al ambulatorio desde el hospital para darles las gracias por nada, no han dejado de llamarme.

 

Ahora papá puede ir a curarse las piernas si lo necesita y si es necesario nos visitaran en casa o nos darán apoyo para superar la perdida.

 

Ah y ayer cuando se cumplía una semana de tu muerte llegó una carta del ministerio diciendo que aumentaban tu pensión. Ha sido como cuando el ex ministro Caldera ( el que ahora tiene que despedir a una colaboradora que cobraba por publicar pero que al parecer no existe) te envió una carta del IMSERSO para que disfrutases con papá de un viaje a un balneario.

 

 

Por cierto en los últimos días anda el mundo revuelto porque un señor que se llama Taro Aso, de 72 años y ministro de finanzas de Japón, ha dicho que las personas mayores deben darse prisa y morir para evitar gastos al Estado en su atención médica.

 

Por lo visto este señor ya se había pronunciado al respecto en 2008.

Al menos Taro Aso ha sido honesto y ha dicho lo que piensa.

El resto del mundo aunque opina lo mismo se muestra escandalizado.

La sociedad actual se ha convertido en un acelerador del proceso de selección natural darwiniano aterrador.

Hoy la excusa son los recortes económicos mañana…no lo se…Lo único que se es que los únicos que se benefician son los de siempre. Los que nunca tienen suficiente dinero, ni estafan suficiente, ni se sienten satisfechos y quieren más y más…

Hoy te ha tocado a ti mamá…pero hay muchos más como tu…espero que tengan mejor suerte.

 

Te quiero y estoy muy orgullosa de ti.

jueves, 27 de diciembre de 2012

CRISIS ECONOMICA +DESAHUCIOS + BANCO MALO +LEY HIPOTECARIA = SUICIDIOS?


CRISIS ECONOMICA +DESAHUCIOS + BANCO MALO +LEY HIPOTECARIA = SUICIDIOS?

Cuando nos referimos a suicidios por desahucio en España hablamos del suicidio llevado a cabo por ciudadanos y ciudadanas que despojados junto a sus familias de sus viviendas tras el proceso de desahucio o ejecución forzosa de desalojo, por impago de cuotas hipotecarias o de alquiler, no encuentran otra salida al quedar literalmente tirados en la calle.

Desde que empezó la crisis económica (2007) los desahucios en España se cifran en unos 400.000: 517 cada día en el primer trimestre de 2012.

Según los datos de la Organización Stop Desahucios integrada por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, desde 2010 el 34% de los suicidios en España estarían causados por los desahucios, convirtiéndose en la primera causa de muerte violenta por delante de los accidentes de tráfico.

La pobreza, el desempleo y la perdida de la vivienda son algunas de las causas que han contribuido a un aumento previsible de las cifras en 2011 y que en 2010 fueron 3.145.

Los casos conocidos recientemente a través de la prensa son los únicos que han visto la luz y no han quedado silenciados: al parecer desde 2010 el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha dejado de reflejar los datos de suicidios registrados en España en los informes que publica periodicamente.

Los expertos coinciden en que la causa principal de la crisis económica ha sido la denominada burbuja inmobiliaria (sobre tasación de los bienes inmuebles y concesión indiscriminada de créditos hipotecarios).

Los efectos más inmediatos de esta crisis, incremento del desempleo (25%) y recortes en el subsidio por desempleo y ayudas sociales se conocen como genocidio financiero.

Los responsables directos son las entidades bancarias y cajas de ahorro (ejecutan los desahucios) y los últimos gobiernos que han permitido de una forma u otra la creación y el mantenimiento de la burbuja inmobiliaria. Cabe recordar que las entidades bancarias y las cajas de ahorro implicadas en el proceso, han sido rescatadas tras el desastre, con dinero público, el dinero del pueblo.

Contrariamente a lo que los culpables califican como “vivir por encima de nuestras posibilidades” algunos de los fallecidos y de las fallecidas, solicitaron un préstamo bancario no para adquirir una primera vivienda sino para poner en marcha un negocio y otros simplemente se vieron fuera del sistema por no pagar el alquiler.

El primer caso, del que la prensa no informó a pesar de que más de un centenar de personas fueron testigos del suceso, fue el suicidio el 7-7-2012, de Isabel, discapacitada malagueña de 56 años que se arrojó a la calle desde el piso 11 del edificio en el que vivía.

Pero no fue hasta octubre de 2012 cuando se empezó a informar sobre estas muertes.

23-10-2012 (Las Palmas de Gran Canaria).- Un joven se arroja por uno de los puentes de Lomo Apolinario después de perder su trabajo al mismo tiempo que el banco le comunica el desahucio de su vivienda.

25-10-2012 (Granada).- José Miguel Domingo de 54 años fue hallado muerto por su hermano en su vivienda, contigua al pequeño negocio que regentaba. Al morir sus padres los hermanos de Domingo, le cedieron el inmueble para fines particulares y comerciales. Acuciado por las deudas solicitó una hipoteca que avaló con su herencia. Nadie de su entorno conocía la grave situación de José Miguel que se ahorcó tras recibir la noticia de desahucio.

9-11-2012 (Barakaldo).- Amaia Egaña de 53 años, dedicada en otro tiempo a la política, se arroja por la ventana de su vivienda situada en un cuarto piso, cuando la comisión judicial/policial iba a desahuciarla.

12-11-2012 (Hospitalet de Llobregat).- M.P. de 45 años, electricista de profesión, sin recursos iba a ser desalojado de la vivienda de ADIGSA que había ocupado con su mujer y su hija menor de edad y se enfrentaba a una demanda económica de 9.000 Euros presentada por la empresa pública. La Asociación de Vecinos Carmen Amaya había intentado ayudar a la familia sin éxito. Preocupado por la situación de su familia M.P. contactó con los servicios sociales para ser admitidos en un albergue puesto que “hacía mucho frío para acabar tirados en la calle”, pero la ayuda le fue denegada. Tras citar al presidente de la Asociación de Vecinos en el parque público de Las Setas, se colgó de un árbol cercano, antes de que este llegara.

16-11-2012 (Córdoba).- Ricardo G.M. 50 años se arrojó desde la 2ª planta de la vivienda en la que residía en régimen de alquiler, que no podía pagar y que aunque según los vecinos su familia conocía los hechos le negaron ayuda.

28-11-2012 (Santesteban, Navarra).- Un hombre de 59 años se suicidó antes de que se llevará a cabo el desahucio judicial de la vivienda ordenado por el Juzgado de Primera Instancia nº4 de Pamplona, en la que residía, debido al impago de alquiler por valor de 4.200 euros.

9-12-2012 (Peñafiel, Valladolid).- una mujer de 62 años se arrojó por la ventana de su vivienda por impago de alquiler.

14-12-2012 (Malaga).- Dolores García de 52 años se arrojó desde el balcón de su apartamento 3 días después de recibir la orden de desahucio por impago de hipoteca. Dolores había solicitado el préstamo bancario, avalado con su vivienda, para abrir un negocio, un estanco, que no funcionó. García vivía con su madre de 96 años enferma de Alzheimer, recibió la ayuda de sus amigos, que habían organizado una colecta. En el registro de la vivienda tras la muerte de Dolores, se encontró una carta con instrucciones detalladas para facilitar el cuidado de su madre.

25-10-2012 (Valencia).- Manuel G.B. de 53 años, se lanzó al vacío desde un segundo piso, cuando iba a ser desahuciado. Tras escuchar como la comisión judicial llamaba a la puerta y antes de intentar suicidarse Manuel, le dio un beso a su hijo. Resultó herido.

En 2011 Mohamed Aziz tras ser expulsado de manera forzosa de su casa por parte de CatalunyaCaixa, inició un proceso de denuncia que llegó hasta el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

El 8 de noviembre de 2012 Juliane Kokott, Abogada General del citado Tribunal de Justicia, emitió un dictamen que consideraba que la ley española relativa a los desahucios viola la directiva 93/13 de la Unión Europea.

La ley hipotecaria española vigente, aunque con alguna modificación reciente, es un decreto del 8 de febrero de 1946 que pretendía modernizar el sector inmobiliario y financiero y el papel de los notarios, derogando la ley de diciembre de 1909.

Ante las protestas masivas y la alarma social las propias entidades financieras paralizaron temporalmente los desahucios pero ni el gobierno, la oposición, el resto de formaciones con representación parlamentaria o los responsables del sistema bancario privado parecen decididos a encontrar una solución definitiva: el dinero publico continua fluyendo hacia las arcas privadas y nadie acepta su responsabilidad o se dicta sentencia alguna.

El siguiente paso será la puesta en marcha del llamado Banco Malo, que englobará los activos inmobiliarios tóxicos acumulados por las entidades bancarias.

Pero para que El Banco Malo pueda ponerse en marcha lo antes posible se han incrementado las ejecuciones hipotecarias y los desahucios, con el fin de liberar las viviendas, entregarlas a los bancos y que estos…reciban más ayudas públicas.

Una vez concluido este proceso, El Banco Malo deberá invertir una gran suma de dinero en derribar y derruir buena parte de los edificios que formaran parte de sus activos, puesto que tras años de abandono o simplemente por tratarse de proyectos paralizados, las estructuras se han deteriorado de tal forma que resulta imposible destinarlas como vivienda, puesto que no reúnen las condiciones técnicas adecuadas.

Eso sí, El Banco Malo todavía no funciona pero en estos días se ya se hablaba en las redes sociales de un antiguo Ministro de Gobernación con Franco, que tal vez sea un consejero importante de la entidad y que presuntamente podría cobrar 600.000 euros anuales.

Nadie acepta su responsabilidad y algunos incluso justifican lo que sucede. El pasado 18 de diciembre de 2012 el Obispo de Segovia, Ángel Rubio Castro afirmaba que no existe una relación probada entre los desahucios en España y los suicidios conocidos en los últimos meses.

La Iglesia Católica Española, no solo recibe suculentas partidas económicas de dinero público o está exenta de tributar impuestos sino que ha desahuciado a algunos de los inquilinos que alquilaron vivienda en los numerosos edificios que posee.

Cada caso es mucho más que una estadística, es una historia, suma de sueños rotos e injusticia social.

Dicen los expertos internacionales que tardaremos 25 años en recuperar el nivel que teniamos antes de la crisis...

Alguien debería pagar por tanto dolor, por destrozar nuestro futuro, por negar la evidencia…a mi mente acuden muchos nombres, pero parece que La Justicia para ellos es un concepto que si no pueden manipular para que les favorezca no les interesa.

 

lunes, 12 de noviembre de 2012

LA PEQUEÑA BALBOA Y EL PARO


Querida familia, queridos amigos y amigas, tras un largo paréntesis he vuelto. No ha sido por falta de ganas, ni por carecer de temas que comentar y compartir.

La ausencia se ha debido a que he permanecido atrapada en la gran maraña burocrática de este bendito lugar.

Como os conté me he visto obligada a “cesar temporalmente en mis actividades laborales” debido a que mi querida fibromialgia y otros achaques con los que no os aburriré se ha convertido en una pesadilla diaria y nocturna.

Mientras me llega la posibilidad de acceder a un tratamiento que mejore mi calidad de vida, mientras mi futuro se aclare, he cumplido con los trámites que me parecieron oportunos.

Puedo pareceros una ingenua pero no he perdido la esperanza de seguir siendo útil a la sociedad y de mantener mi dignidad intacta. Como decía Don Hilarión en La Verbena de La Paloma “las ciencias avanzan que es una barbaridad”. Así que como soñar de momento es gratis, ¿Por qué no mantener la esperanza de que un día pueda volver a la vida activa?

Así que pensé, “mientras los médicos se ponen en marcha, mientras las cosas se encauzan, sería bueno acceder a algún curso que me recicle como profesional, que me ponga al día, que me permita mejorar mi perfil”.

Para ello el primer paso era inscribirse en el departamento correspondiente del Ministerio-Conselleria de Trabajo-Treball como desempleada.

El proceso debería ser sencillo y lógico. Pero no es así. A una calle de mi casa se encuentra una Oficina de Desempleo. Pero según las reglas la Oficina que debía ocuparse del trámite está situada a unos 15 minutos de distancia, que en mi caso, caminar con la ayuda de un bastón o unas muletas en función del día, se convierte en 45 minutos.

Tras una ardua investigación, desde los años 80 no había pisado una oficina de desempleo, consigo el número de la Oficina correspondiente y una voz grabada me indica la fecha de mi cita previa para inscribirme, prevista para dos semanas más tarde.

Mientras, intento no desanimarme, ser optimista, pensar en que todo saldrá bien. Pero justo en esa semana se publica una nueva Encuesta de Población Activa, que más bien podría llamarse Población Desactivada y me percato que formo parte de una nueva oleada de desempleados y desempleadas que si no se pone remedio nos estrellaremos en las rocas de Costa Desesperación.

Los días pasan y mis ahorros menguan. Los de la familia menguaron hace tiempo. No hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, no hemos malgastado, no hemos despilfarrado. Simplemente hemos vivido, mejor dicho sobrevivido.

Llega la mañana en que debo asistir a la cita para inscribirme como desempleada. El primer paso consiste en responder a las preguntas de una amable señorita. Y cuando digo amable no miento.

En este tiempo de calvario burocratico, tan solo puedo hablar de comprensión y amabilidad por parte de todos los que me han atendido y orientado.

Crea una ficha nueva y me inscribe. Cuando termina su trabajo me dice apenada que lo que más le preocupa es que mi situación, mi enfermedad no me permitirá reincorporarme a la vida activa. Que si algún día las cosas mejoran, en mi contra pesará y bastante mi enfermedad.

Y tiene razón. ¿Qué empresario, que empresaria contrataría a alguien como yo, a alguien que con el tiempo verá como su situación empeora?

Antes de darme un número de orden para el siguiente paso, me imprime la Dirección y el teléfono del Tribunal Médico que en caso de que lo solicite evaluaría mi grado de enfermedad y me daría una idea sobre el futuro.

Le doy las gracias y me despido. Me siento en un rincón, desde el que puedo observar las caras de todas las almas que comparten experiencia conmigo. Se les nota tan cansados, tan desesperanzadas, tan tristes.

Aparece mi número en la pantalla. Me dirijo a la mesa asignada. Me siento y saludo a la señorita que calculará mi prestación por desempleo.

Semanas antes entré en la página web del SEPE, y calculé que tal vez se me concederían 400 euros mensuales durante 2 años. Y pensé que a lo mejor las cosas, a lo mejor mi cuerpo mejoraba y no necesitaba más que unos meses de prestación. A pesar de haber cotizado durante años, a pesar de haber contribuido con mi granito de arena, me sentía culpable por ello. En mi vida laboral, he estado de baja por enfermedad tan solo una vez en mi vida y no es que no me hayan faltado motivos para quedarme en casa. Pero soy así, ni mejor ni peor, así y punto.

La señorita empieza a introducir mis datos con el fin de calcular mi prestación. A medida que teclea su cara se torna seria, muy seria. Revisa una y otra vez los documentos que he aportado. Se levanta, consulta con otros compañeros. Me miran. Vuelve a la mesa. Me doy cuenta de que no sabe como darme la noticia.

La ayudo con una sonrisa. “Verá me siento fatal, pero tengo que decirle que su prestación será por seis meses y una cantidad aproximada de 139 euros”.

El mundo desaparece, no puedo respirar, es una suerte estar sentada…mi vida laboral, toda mi vida, mis clases, mi esfuerzo…mi vida… ¿Qué ha pasado? ¿Es una broma no?

No es una broma, es una realidad. Pura y dura. Mía, personal, única e intransferible.

De eso hace ya varias semanas. De como he llegado a esta situación no pienso hablaros, aunque es fácil de adivinar.

De mi boca no saldrá reproche alguno, ni mis dedos plasmaran mi decepción.

En estas semanas he limpiado mi lista de contactos de forma sencilla.

Me he encontrado gente que antes de decir buenos días me ha contestado “yo no tengo dinero y no te puedo dejar”, gente que al preguntarme y contar me ha dicho “que son las cartas que me toca jugar”, gente que simplemente no estaba o que te contesta con “y yo estoy peor” gente que se empeña en decir que te ha pasado porque eras ingenua y estupida, tal vez pero por favor si mañana te sucede a ti, cosa que no deseo, tranquilo no te diré que eres estupido e ingenuo.…y gente maravillosa que no tiene ni para comer pero esta dispuesta sin haber pedido nada a darme 50 euros cada mes para que pueda sobrevivir.

Hoy es 12 de noviembre de 2012. Mi primer ingreso por desempleo estaba fechado para el 10 de noviembre de 2012.

Llevo toda la mañana corriendo de un lado para otro. Llevo toda la mañana agobiada, sin respiración, intentando seguir la pista a mi prestación por desempleo. En teoría la mágica cifra de 163,08 Euros (Base reguladora diaria=17,92 Euros, Deducción Seguridad Social=23,10Euros), que debía aparecer por vez primera en mi cuenta bancaria por un periodo de seis meses (1 de octubre de 2012 a 30 de marzo de 2013) no aparece.

Desde hace tres horas escucho la voz grabada de un amable caballero que me indica que el tiempo de espera para mi consulta (en que recodo del camino de internet se ha perdido la prestación?) “es de más de seis minutos”.

Estoy de acuerdo. Llevo más de seis minutos intentando saber que sucede, que error he cometido esta vez. Porque los ciudadanos y las ciudadanas asumimos que se trata de un error que hemos cometido nosotros, nosotras.

Ahora son las 14:25PM, 2:25PM y sigo sin tener respuestas. Porque las líneas están saturadas, porque el SEPE no da abasto, porque somos muchos los que necesitamos atención.

Anoche el Parlamento Griego aprobó nuevas medidas que asfixiaran a la población: recortes por más de 10.000 millones de euros, que afectaran sobretodo a los pensionistas y subida de impuestos.

En las últimas horas, Angela Merkel en uno nuevo episodio del Beso de la Muerte ha visitado Portugal para felicitar a su gobierno por lo bien que hace los deberes exigidos por la UE y el FIM.

Hoy el Parlamento Español discute los presupuestos generales para 2013.

En los últimos días se han registrado en España los primeros suicidios por desesperación. Hemos conocido la historia de una madre octogenaria que cuidaba de su hija discapacitada visual. Ambas han sido halladas muertas. La madre por causas naturales. La hija por falta de cuidado y hambre.

Somos noticia por los desahucios de las viviendas que fueron refugio de sueños y ahora son pesadillas desesperadas, somos noticias por la posible privatización del sistema sanitario español, somos noticia porque los políticos, los legisladores no trabajan para el pueblo sino para la banca y contra el pueblo.

Somos noticia porque en realidad somos un país magnifico construido por gente magnifica que sufre las consecuencias de la política llevada a cabo por gente ambiciosa, que se muere por pasar a la historia con letras de oro y que no tiene ni idea de lo que en realidad requiere gobernar, dirigir, gestionar.

 

Mientras escribo esto, no he conseguido que nadie me atienda en el teléfono 901.119.999 del SEPE. La voz que contesta grabada y poco natural, parece cansada de mentir. Nadie me atenderá, y el tiempo de espera a mi cargo será de más de seis minutos. La voz y yo lo sabemos.

En un momento de la espera he pulsado una tecla del teléfono y me han informado de lo que es en realidad la prestación por desempleo. Un derecho. Y que el minimo a percibir será de 426euros (uno de los supuestos es por haber cumplido condena en prisión). Me ha entrado la risa. No es mi caso. Como siempre soy la excepción que se carga la regla.

Mientras sigo esperando, repaso mi contrato de desempleada…fue el 8 de octubre de 2012 cuatro días antes de que a las autoridades incompetentes de este país se les llenara la boca y los ojos de patriotismo.

1-Me comprometo a buscar activamente empleo, presentarme a cubrir las ofertas de empleo que se me faciliten y devolver a los Servicios Publicos de Empleo los justificantes de comparecencia en el plazo de 5 días, aceptar las colocaciones adecuadas, participar en acciones especificas de motivación, información, orientación, formación, reconversión o inserción profesionales, y en los trabajos de colaboración social, renovar la demanda de empleo en la forma y fechas establecidas y comparecer ante la Entidad Gestora de las prestaciones por desempleo o los Servicios Publicos cuando sea requerido/a.

Y luego en dos artículos más prometo que soy honrada a carta cabal y no miento, que no tengo donde caerme muerta y que mi único capital es la ropa que me abriga.

Antes de despedirme me gustaría lanzar algunas preguntas al aire…aunque no tengan respuestas

A quien pueda interesar:

-Cuando mi prestación por desempleo, concluya habrá esperanza para mi?

-Cuando mi prestación por desempleo concluya tendré derecho a asistencia sanitaria

-Cuando mi prestación por desempleo concluya cree que seguiré en este mundo.

-Cuido de mis padres (él enfermo vascular octogenario, ella Alzheimer 150% discapacidad reconocida) no recibimos ayudas económicas, no vivimos por encima de nuestras posibilidades.

-Intento cuidar de mi misma pero le aseguro que no es fácil.

-No pido caridad sino mi dignidad.
-
Porque no puedo acceder a mi plan de pensiones hasta que haya cobrado esta gran prestación por desempleo...
 
-Se que no soy apta para trabajos duros o pesados, pero creo que algún hueco debe existir para alguien como yo…

-Que ha pasado con mis años de cotización, con mis sueños, con mis esperanzas…

-Con que derecho os habéis adueñado de mi futuro…

 

Y mientras el viento se lleva mis preguntas, el tren en el que estamos subidos aumenta la velocidad de marcha, sigue sin control, el conductor no tiene ni idea y los que deberían atender a los pasajeros, están inmersos en una orgia de lanzamiento de excrementos al grito de “Y tu más”.

En breves instantes este tren descarrilará a la entrada de Estación Amargura.

Suerte al pasaje. A los que los que os habéis empeñado en esta ruta suicida, solo os deseo que algún día la amargura de aquellos a los que estáis matando de hambre y desesperación os cobre el peaje que debéis.

No sois dignos de este pueblo, ni este pueblo ni este país os merece.

Asumid vuestra responsabilidad, salid del despacho y bajad a la calle, oled la pena y la miseria de aquellos a los que maltratáis.

Y ya que estáis tan empeñados en oler a santidad recordad que Aquel que es más grande que vosotros, Aquel cuyo nombre tomáis en vano dijo que “es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de los cielos”.

Por fin comprendo la escena final de El Planeta de Los Simios interpretada por Charlton Heston cuando descubre la Estatua de La Libertad destrozada.

“Malditos, yo os maldigo a todos”
 
Y de nuevo recurro a mi querido Rocky Balboa "Nada acaba hasta que tu dedices que acaba".



Pues eso que sigo siendo la Pequeña Balboa y que no me rendiré...no lo lograreís...seré vuestra peor pesadilla...porque sabeís...ahora no tengo nada que perder...nada...Me lo habeís quitado todo...menos el corazón...y ese mientras siga latiendo os garantiza lucha sin cuartel...