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jueves, 5 de septiembre de 2013

CHIQUILLADAS. LA BANALIZACIÓN DEL MAL


En las últimas semanas las redes sociales y algunos medios de comunicación se han hecho eco de una situación que ciertos sectores políticos califican de chiquilladas.

 

Se trata de una “epidemia” de testimonios fotográficos que muestran a miembros masculinos y femeninos de la cantera del Partido Popular luciendo símbolos y gestos típicos del anterior régimen político.

 

Estas chiquilladas deben preocuparnos y mucho porque constituyen una clara muestra de que nuestra sociedad padece un mal funcionamiento que permite que una nueva generación que no ha conocido la guerra civil, la postguerra y el franquismo y haga alarde de lo que estos capítulos de nuestra historia más reciente realmente significan.

 

La pregunta más inmediata que debemos hacerlo es ¿cómo es posible que estos y estas jóvenes sean capaces de sin haber vivido de forma directa estos episodios, celebrarlos?

 

La respuesta a pesar de ser evidente no es por ello menos dolorosa y preocupante.

 

La verdadera respuesta es que los hechos lo que en verdad sucedió en este país durante décadas se ocultó, se maquilló y manipuló de forma que resultase conveniente para que las piezas encajasen aunque fuesen a golpes y que sirviese para justificar los propósitos de un sector político y social.

 

La verdadera respuesta es que a base de repetir consignas y de maquillar, modificar y manipular datos y documentos el infierno se ha convertido en cielo, la traición en lealtad y la falta de escrúpulos en algo noble.

 

La verdadera respuesta es que quienes cometen estas chiquilladas no sé porque, creen que la razón les asiste porque así se lo han contado.

 

Pero lo peor es que el ejemplo que les dan sus mayores da crédito a esta idea.

 

Ellos tienen la razón porque para eso ganaron una guerra y el resto del mundo, que piensa distinto porque la perdió está equivocado.

 

Lo que resulta más dramático es que vivimos en un nuevo siglo y que las cosas deberían estar un poco claras.

 

Quien hizo que, porque lo hizo en realidad y cuáles fueron las consecuencias.

 

Que los jóvenes den por sentado una serie de puntos que no responden a la realidad, es realmente dramático pero que esta actitud esta postura la defiendan sus mayores, desde la tribuna del Congreso de los Diputados no solo es alarmante, es indignante.

 

La Guerra Civil Española no empezó como lo contaron los vencedores, la postguerra no fue un tiempo de concordia y armonía y la Transición no constituyó el milagro político, social o económico que han contado.

 

Imagino, quiero imaginar que tras un periodo de destrucción y sangre los seres humanos no contamos la verdadera historia y la reescribimos porque no tenemos valor suficiente para afrontar la realidad la verdad.

 

La Primera Guerra Mundial ofreció a la población civil la cara más amarga la verdadera cara de la guerra.

 

La guerra no era algo que sucedía en los campos de batalla, lejos de las ciudades y los pueblos. La guerra no era un desfile de uniformes brillantes vestidos por galantes soldados que deslizaban palabras valientes en los oídos de las damas, como cuentan que pasó en la víspera de Waterloo.

 

La guerra era algo terrible, demasiado como para poder describirlo como para entenderlo.

 

Durante cuatro años, entre 1914 y 1918 Europa se tiñó de sangre, que se mezcló con el barro, con el dolor.

 

En aquel tiempo las ciudades sintieron los cañones retumbar en el patio trasero de casa, los soldados y la población civil experimentaron la destrucción que sembraban las nuevas armas…el gas mostaza, los tanques, los bombardeos…

 

Por tanto no resulta difícil comprender que los políticos europeos, la población en general, pactasen con el diablo del nazismo, del fascismo intentando aplazar lo inevitable. Una segunda confrontación que fue mucho peor de lo imaginado. Durante cuatro años las trincheras habían engullido la sangre más joven de todo un continente. Nadie estaba preparado para un nuevo desastre.

Pero a pesar de pactar con el Diablo la guerra llamó de nuevo a las puertas de cada casa.

 

Mientras pactaban con el Diablo, mientras intentaban burlar a la muerte, no tuvieron escrúpulos ni sintieron nauseas al participar de una u otra forma, bien fuese proporcionando armamento y suministros bien sea impidiendo que estos llegasen, en la guerra civil española y allanaron el camino para que hoy contemplemos atónitos estas chiquilladas.

 

Lo más duro es comprobar que los datos reales están al alcance de todos, que en los últimos años muchos documentos recogidos y custodiados por servicios de inteligencia de otros países, diarios personales, archivos pueden deben ser leídos, estudiados…

 

Pero no existe esa voluntad. No existe esa voluntad porque la versión que los vencedores elaboraron es para algunos suficiente.

 

 

La excusa para no recuperar la verdad para no reconocer responsabilidades, para no asumir los hechos es muy simple “no podemos permitir el revisionismo eterno que piden los vencidos porque eso significaría abrir de nuevo las heridas”.

 

Pero es que las heridas nunca se cerraron. Hace muchos años, tantos que parece que fue en otra vida, aprendí en el transcurso de mis estudios como técnico sanitario que una herida debe ser limpiada a conciencia y tratada con la medicación adecuada para evitar una infección. Y en caso de que la herida nos llegue infectada o que los tejidos estén demasiado dañados, lo más adecuado es una intervención que elimine el tejido que no sirva y con paciencia y el tratamiento adecuado esperar a que el cuerpo del paciente y la madre naturaleza hagan el resto. Es evidente que siempre tendremos una cicatriz que nos recordará lo que pasó, pero el nuevo tejido estará sano y podremos seguir con nuestra vida.

 

Si España fue el cuerpo herido tras una guerra civil, las heridas no se limpiaron, ni se aplicó tratamiento alguno. Las heridas se cosieron burdamente y el tejido creció infectado hacia dentro, hasta envenenar cada porción del cuerpo del paciente.

 

Cuando le llegó al paciente el momento de enfrentarse con el mundo real, el tratamiento que se prescribió fue insuficiente y erróneo.

 

Una Ley de Amnistía que entró en vigor el 15 de octubre de 1977, y que no respondía en absoluto a las expectativas de buena parte de la población.

Pero los que en teoría sabían de eso, dijeron que era necesaria porque no se podían abrir de nuevo las heridas.

 

El primero de los 12 artículos de esa ley orgánica, ya nos da pistas de lo que en realidad se pretendía.

 

Articulo primero: Quedan amnistiados todos los actos de intencionalidad política, cualquiera que fuese su resultado, tipificados como delitos y faltas realizados con anterioridad al día quince de diciembre de mil novecientos setenta y seis.

 

 

Y lo más chocante fue que la izquierda que en teoría había sufrido lo suyo en la guerra, el exilio y la clandestinidad dijo que “era necesario aceptar esa ley para no abrir las heridas de nuevo”.

 

El segundo punto fue dotar al país de una Constitución, que en la actualidad todos invocan pero que dudo que muchos hayan leído íntegramente (yo si la he leído, así que por eso me permito el lujo de criticar), que todos defienden, que niegan la necesidad de reformar algunos puntos, que en 2013 podrían soportar una enmienda o actualización.

 

 

Eso si, cuando a los dos partidos mayoritarios les convino reformar y modificar algunos puntos para cumplir con las dinámicas económicas en las que nos vemos envueltos desde hace años, no pasó nada, se reunieron, practicaron las reformas que les fueron favorables y ya está.

 

En 2011 el BNG intentó que se modificase la Ley de Amnistía y hacer posible de esta manera que los crímenes del franquismo pudiesen ser investigados y juzgados. Pero la iniciativa no salió adelante porque a la negativa evidente del PP se añadió la negativa de CiU y lo más sorprendente el rechazo del PSOE:

 

La ONU ha reconvenido en tres ocasiones a España y ha aconsejado la revisión de la Ley de Amnistía de 1977.

 

Pero no esta recomendación se ha ignorado una y otra vez.

 

En las últimas semanas hemos escuchado a un alcalde decir que las víctimas del franquismo que fueron fusiladas, lo fueron porque seguramente lo merecían.

 

Y nadie de su partido le ha sancionado ni el caballero en cuestión ha dimitido.

 

Hemos visto jóvenes que han empleado símbolos de un régimen terrorífico para mostrar su orgullo y alegría por pertenecer a un sector político heredero de un tiempo que no debería seguir tan vivo, sino que debería seguir en el pasado.

 

El ejecutivo de Bruselas, a través del área de Justicia ha recordado al gobierno español que la exculpación, negación o trivialización de los crímenes de los regimenes totalitarios deben ser sancionados penalmente. La comisión Europea ha alertado a España de la banalización del nazismo.

 

 

Banalización, esa es la palabra. Pero no es un término nuevo. La filosofa Hannah Arendt la analizó y estudió en su Banalidad del Mal.

Arendt informó diariamente del juicio al que fue sometido Adolf Eichmann e hizo extensivas sus conclusiones a otros juicios contra criminales nazis.


En un principio a las victimas recientes en el tiempo de la pesadilla nazi, que el término “mal” fuese acompañado del término “banal” les pareció atroz.

 

Pero lo cierto es que Arendt había encontrado la clave del comportamiento de algunos grupos de pensamiento, políticos o sociales en tiempos de extrema tensión como pueden ser el prólogo a una guerra o la guerra misma.

 

 

Solo de esta forma se podía entender, que no comprender o compartir, que una sociedad apoyase regímenes totalitarios de forma ciega y obediente.

 

Arendt también alertaba en algunas de sus obras posteriores de la necesidad de erradicar y combatir ese mal, puesto que podía extenderse como los hongos e invadir el mundo entero.

 

Por tanto no resulta extraño que tras la publicación de la novela de Mario Puzo El Padrino, posteriormente llevada al cine y convertida en una saga de gran éxito, se hayan publicado y producido más obras sobre el tema de la Mafia. En realidad los mafiosos son tipos de negocios que como decía Vito Corleone actuaban movidos por negocios no por temas personales. Son gente que mata, extorsiona y vive al margen de la ley de 9 a 5 pero que cena en casa con la familia, acaricia niños y gatos y sobre todo va a Misa el Domingo.

 

Y si eso pasa con la Mafia, ¿qué es lo que no puede pasar con los que distorsionaron la historia y causaron dolor y muerte en millones de personas de familias?

 

Hace años leí una tesis doctoral que se publicó en España traducida como Los Verdugos Voluntarios de Hitler.

 

Las primeras líneas recogían una historia real que figuraba en los archivos de la SS.

 

Un oficial, escribía a sus superiores una carta en la que se quejaba amargamente porque alguien había puesto en tela de juicio su honorabilidad, al acusarle de robar una cartera de piel de la sala de oficiales.

Para defenderse el oficial en cuestión adjuntaba varios testimonios debidamente certificados repasaba su historial y su hoja de servicio y apelaba al buen juicio de sus superiores a la hora de restaurar su honorabilidad.

 

Lo dramático de la historia era que el oficial prestaba sus servicios en un campo de exterminio.

 

Le preocupaba que le acusaran de ladrón. Pero no le preocupaba en absoluto que le acusaran de las atrocidades más grandes que puede imaginar la mente humana. Es más estaba absolutamente orgulloso de su trabajo.

 

Esa es la cuestión. La banalización del mal.

 

Han desaparecido miles de millones de las arcas públicas, pero no pasa nada y nadie va a la cárcel.

 

Los partidos políticos, algunos presuntamente se han financiado de forma ilegal. Los medios insisten en hablar de donaciones y contabilidad B cuando en realidad se trata de presuntos sobornos.

 

Las estructuras básicas que necesita la población están siendo desmanteladas pero no pasa nada.

 

Nuestras libertades ser recortan de forma lenta pero efectiva pero no pasa nada.

 

Somos prisioneros de un sistema político que ya nació viciado y con tics poco claros. Pero no pasa nada.

 

La clase política pasa las horas entonando un “y tu más” demostrando una falta de madurez insultante.

 

Pero no pasa nada.

 

Y sí que pasa.

 

Porque el hecho de que cuando se celebran elecciones y los informativos de las diferentes cadenas marcan en rojo y azul las circunscripciones en las que obtienen escaños o municipios las fuerzas políticas, ya demuestra que las heridas no se limpiaron adecuadamente y el tejido está dañado y mucho.

 

 

Así que simplemente empleemos las palabras adecuadas. Que una generación joven que debería ser promesa de futuro adopte tics y símbolos que en otros países han quedado debidamente enterrados no es una chiquillada.

 

Una chiquillada es llamar a los timbres de los interfonos y salir corriendo.

 

Lo que estos y estas jóvenes están haciendo es banalizar el mal.

 

Creo que sus tutores, sus figuras adultas inmediatas deberían preocuparse.

 

Porque sinceramente cuando sean adultos…

martes, 3 de septiembre de 2013

MARIANO, LA SENDA, EL PARO Y LOS 31


 

No se vosotros pero yo hace tiempo que no espero nada nuevo de las cifras que contienen las encuestas con las que periódicamente el gobierno, no importa cual, nos obsequia.

No espero nada de las encuestas o los estudios sobre intención de voto, los problemas que preocupan a la población, las tendencias políticas, culturales o los indicies de desempleo a nivel local, autonómico, nacional o global.

Para empezar soy de letras, lo que significa, al menos en mi caso, que a la que veo más de dos números juntitos y felices me entra un no sé que qué se yo que se traduce en mareo, taquicardia y respiración agitada.

Me sucedía cuando era muy chiquita y en el colegio me enseñaban a sumar, restar, multiplicar o dividir…ya ni os cuento cuando la cosa se complicó y llegamos a los quebrados y demás.

En esa época si no eras buena en matemáticas sino destacabas en ciencias te ganabas la desaprobación general y un bonito cartel de “no si no es tonta pero…”.

Así que mi relación con las matemáticas siempre ha sido un tanto tormentosa.

Al llegar a bachillerato empezamos entre otras cosas a estudiar estadística. Y mi situación empeoró.

Luego el tiempo me ha dado la razón (vale es una percepción personal pero me ha ayudado a ver que no soy tan “rara” y es cierto, la estadística no es una ciencia exacta.

Por ejemplo, cuando se dice que las mujeres españolas tienen una media de 2’4 niños…el “coma 4” ¿a qué se refiere? ¿Dos hijos y un mechón de pelo, una uña de más?

Esta mañana muchos expertos se han despertado esperando con ilusión los resultados de la encuesta sobre empleo-desempleo.

El pasado fin de semana el presidente del gobierno dijo en presencia de algunos afiliados de su partido “que las cifras sobre el paro demostrarían que la política económica del gobierno era acertada, que los sacrificios hechos por la población habían sido los precisos…”

Sinceramente no me sentí ni mejor ni peor que horas antes de escuchar esas palabras. Simplemente no estuve de acuerdo.

Mucha de la gente que quiero y aprecio ha pasado a engrosar las listas de desempleo en las últimas semanas y otras muchas se han incorporado a sus puestos de trabajo con desazón puesto que no tenían claro si todo seguiría bien o si se enfrentarían a un nuevo desastre personal.

Y por fin ha llegado el día de hoy, la mañana de este 3 de septiembre de 2013 y nos han contado como estaba el tema.

Y hemos pensado que éramos víctimas de una broma de mal gusto. Que se trataba de una tomadura de pelo. Pero era cierto. No era una broma.

El gran avance, el gran triunfo del mes de agosto de 2013 en materia de empleo, ha arrojado una cifra que no olvidaremos. Han encontrado trabajo 31 personas.

31 personas de un total de 6.000.000.

¿Me está diciendo usted, si usted Sr Presidente, que este resultado es el que le producía tanto alborozo?


Perdone pero acaba de superar el aserto “Tienes más moral que el Alcoyano que iban 20 a 0 y pedían prórroga para empate”

 

Los plumillas rendidos admiradores del presidente del gobierno, sus logros, su programa, su partido, sus gafas, sus corbatas…han pasado el día comentando lo fantástico que resulta este dato, la esperanza que trae a nuestras vidas…que es la muestra más clara y nítida de que la política económica del gobierno va “viento en popa a toda vela y que no corta el mar sino que vuela”.

La gente un poco más sensata no se ha limitado a decir que la cifra no es positiva. Ha aportado datos para rebatir el entusiasmo mañanero.

En agosto de 2012 la cifra de parados era de 4.625.634

En agosto de 2013 la cifra de parados era de 4.698.783

Los afiliados a la Seguridad Social en caído casi en 100.000.

Los contratos indefinidos han sido 60.000 y solo el 60% han sido a tiempo completo.

En agosto se mantuvieron los sectores de hostelería y servicios pero perdieron su empleo 43.790 educadores, 8.000 científicos y 19.000 obreros de la construcción.

Y por lo visto es cierto que exportamos más…pero no porque nuestro nivel de producción se haya incrementado sino porque no consumimos a nivel interior.

La conclusión es que estas cifras son las peores desde 2002.

La destrucción de empleo parece que no acaba. Parece que han perdido la hoja de ruta, el mapa, el bono-bus y la brújula y que por tanto la puñetera senda de la que tanto hablan los expertos oficiales se les ha perdido entre la maleza.

 

Lo único que si espero para tener las cosas claras es la encuesta de población activa. Esa es la de verdad. Porque incluso el Instituto Nacional de empleo dice que las cifras son un auténtico desastre.

 

Una cadena ha realizado un reportaje informando sobre las 31 personas que han encontrado trabajo. Uno de los afortunados vive en Barcelona y han logrado un contrato indefinido.

 

En fin gente maravillosa que habéis encontrado un puesto de trabajo, me alegro muchísimo. Os felicito de corazón. Me alegra que por fin se hayan acabado vuestros problemas. Espero que remontéis, que dejéis detrás tanta angustia.

El resto, bueno, ahí vamos. Yo acabaré la prórroga por desempleo en octubre. 63Euros. No es una cantidad como para comprar pirotecnia pero menos da una piedra. Y el 12 de octubre renovaré mi ficha en la Oficina del Inem.

Ficharé porque siempre respeto las reglas del juego. Porque no quiero quedarme fuera del sistema. Pero lo más importante por fastidiar las estadísticas.

Teniendo en cuenta lo que dicen por ahí sobre los que estamos en las listas del Inem iré puntualmente a fichar en la oficina que me han asignado. Más que nada por hacerme ver por dejar claro que sigo peleando.

 

Y mientras seguiré navegando e intentaré encontrar un empleo.

Ya se que mi futuro es negro. No tendré derecho a una pensión. No tendré un plan de pensiones más que nada porque me lo he gastado. Pero mientras tenga vida, mientras mi cabeza siga razonando y mi corazón tenga un latido…no me rendiré.

 

Gracias por la paciencia y la atención.

MI BANCO Y YO: CARIÑO NO ERES TÚ SOY YO


El único aspecto positivo de la crisis económica en la que nos metieron en 2007 es que además de arruinarnos la vida, es que ha dejado al descubierto lo mejor y lo peor de la mayoría de los seres racionales que habitan este planeta.

Por el momento gana el equipo de “lo peor”: recortes en política social, exigencia de sacrificios extremos a los sectores más desfavorecidos de la sociedad, incapacidad de encontrar soluciones viables por parte de los mismos que provocaron la crisis, incapacidad de sentir empatía con la gente que sufre…sin olvidar el aspecto más marcado: un ansia desmedida por acumular riquezas, por continuar amasando fortunas, por defender con uñas y dientes sus estructuras de poder, su red de contactos, de amigos, de conocidos, de benefactores.

El equipo de “lo mejor” hace lo que puede. Construye redes solidarias un tanto precarias, intenta compartir comida, ropa, libros, medicinas y en caso de tenerlo algo de dinero, calderilla comparada con las cifras económicas que maneja el otro “equipo”.

Las noticias sobre corrupción que presuntamente salpican a las más altas esferas de poder en España no respetan nombres o apellidos importantes. Son lanzadas por los medios a la opinión pública como quien lanza la inmundicia depositada en un contenedor de basura a los transeúntes.

Cada día nos levantamos con la esperanza de que todo haya acabado. De que nos digan que la pesadilla ha acabado, que nuestra vida volverá a ser normal: tendremos un trabajo, un sueldo, pagaremos nuestras facturas, los que amamos estarán seguros, la sanidad, la enseñanza, la justicia estarán garantizadas.

Pero lo único que escuchamos cada mañana es un nuevo capítulo de esta lamentable historia que no parece tener fin. Cada vez que pensamos que han llegado al límite comprobamos que no es cierto, que aún se mantienen en pie ideando nuevas fórmulas para robar y estafar, burlar a la justicia, mentir a los comunes mortales y todo ello sin sonrojo, sin titubeo, con chulería, con la cabeza muy alta, sonrisa desafiante y gesto despectivo.

 

Uno de los sectores sobre el que pesa la responsabilidad directa de lo que sucede es la banca. Una banca corrupta que acumuló cifras inimaginables de lo que denominan “activos malos o negativos” que en un lenguaje más sencillo podría traducirse que en realidad algunas entidades bancarias intentaron jugar en la liga de “los grandes bancos” y eso les llevó a “tragar más operaciones” de las que sus estructuras podían resistir.

Lo que se me escapa y creo que a millones de personas de este país es porque el gobierno decidió “rescatar” a esas empresas privadas, impedir que se hundiesen definitivamente, porque solicitó ayuda a los socios comunitarios para inyectar dinero a quienes habían arruinado a cientos de clientes, les habían vendido acciones toxicas, habían abusado de su confianza, porque se trataba con un rasero diferente a empresas privadas que se convirtieron en competencia desleal en sectores como los seguros o el mercado inmobiliario…

Lo cierto es que la lista de preguntas sobre el rescate a la banca no parece que lleguen a ser respondidas. Las teorías son numerosas y ninguna de ellas es fruto de la teoría de la conspiración.

La decisión de rescatar a la banca, se debió principalmente a la presión y el poder que ejerce este sector no solo en la empresa privada sino lo más grave, en el sector público.

La banca española durante años se ha mostrado altamente creativa a la hora de diversificar sus actividades económicas, las actividades que le permitían continuar amasando capitales que al resto de los mortales nos parecen infinitos.

 

Mi relación con el dinero como podéis imaginar siempre ha sido de “parientes lejanos”. Sabes que existen pero nunca te los han presentado. Y este alejamiento se ha acentuado en el último año.

No solo porque los llamados “ahorros familiares” han menguado de forma considerable, sino porque sobrevivir gracias a la pensión de un jubilado, precisamente no te convierte en un experto en macroeconomía, pero si en un mago de las finanzas relacionadas con la microeconomía.

Si a esto le añadimos mi prestación por desempleo, que acaba en octubre, podéis haceros una composición de imagen absolutamente acertada sobre “los presupuestos generales y diarios” de mi reino.

A lo largo de los meses que hace ya que nos conocemos, sabéis también que sostengo una teoría, cada vez más sólida, sobre mi vida. Una teoría que cada vez que me sucede algo que a los demás les parece “extraño” la conclusión lógica es  “eso ha sido el guionista de tu vida” (26/3/2012).

Porque solo el becario cósmico que escribe cada capítulo diario de mi vida es capaz de colar una llamada de mí banco, sobre temas realmente alucinantes.

 

Imaginaos mi sorpresa cuando suena mi teléfono, mientras me encuentro entregada con ardor a actividades domésticas, y al responder me saluda una amable señorita que pregunta por mí.

Le digo que la persona por la que pregunta soy yo. Responde que trabaja en el Banco… en el departamento de calidad y que le gustaría saber si tengo unos minutos para atenderla y responder unas cuantas preguntas. Accedo y me dice sonriente que la conversación será grabada. Le contesto que adelante.

 

Y procede a decirme que la entidad se ha puesto en contacto conmigo para saber “porque mi actividad ha disminuido, que mis movimientos semanales son menos …”

 

Os juro que en ese instante estoy a punto de que me entre la risa floja. Y los que me conocen saben que no soy precisamente discreta cuando me rio…pero recupero la compostura cuando recuerdo que la conversación está siendo grabada. Pero ese pequeño detalle da alas a mi imaginación. Y los que me conocen saben que cuando me pongo un poquito nerviosa, resulto muy creativa.

Así que respondo a la joven que tan amablemente me pregunta en nombre de los directivos de su entidad. Al fin y al cabo ella es una empleada, se gana la vida como puede y probablemente su inmediato superior escuchará la grabación para valorar su trabajo en relación al control de calidad.

Mi respuesta se basa en una serie de recursos mundanos que por tanto no podríamos definir como rigurosos.

“Mi actividad semanal, mi escasa liquidez, mi marcada y notoria incapacidad para el ahorro no se debe a una mala relación con los empleados de la sucursal, ni con el banco en particular…lo nuestro por definirlo de alguna manera es un cese temporal de convivencia que probablemente se reanudará en el futuro…pero que puesto que en las próximas semanas se cumplirá mi primer aniversario como desempleada y que con una prórroga por desempleo de 63Euros que finaliza en octubre, a no ser que me concedan algo más, que encuentre un trabajo o la virgen a la que se encomienda la Ministra de Trabajo no interceda por mí y se produzca un milagro, nuestra relación seguirá siendo un poco dificil”

La joven además de desearme suerte me da las gracias por mi paciencia y mi tiempo.

Digamos que varias horas más tarde aún no doy crédito (perdón por el juego de palabras) a que la llamada haya sido real.

¿Me están diciendo que un banco poderoso de los llamados “bancos buenos” de los que tienen solvencia, de los que incluso han comprado a otros bancos en quiebra por 1E, está preocupado porque una servidora, cero a la izquierda, de los ceros a la izquierda de la economía mundial ha bajado el ritmo de sus actividades?

Yo he tenido novio una vez en mi vida. Y bueno podéis adivinar que la cosa no acabó de cuajar. Puesto que en aquella época era más inocente que una col y teniendo en cuenta que soy un auténtico desastre para adivinar las señales que me envíe el otro sexo y aunque no tengo demasiada experiencia real, pero grandes conocimientos teóricos recopilados tras largas y sesudas conversaciones con amigas que si tienen o han tenido pareja, a mí la llamada de mi banco me sonó a “tenemos que hablar cariño”.

Y mi respuesta fue un “no eres tu soy yo” “necesito tiempo y espacio y te agradezco que tengas tanta paciencia conmigo”.

Evidentemente no dije “no es que haya conocido a otro, es que no me convienes y si algún día mi situación cambia, meteré mis ahorros en un calcetín y de mi parte verás lo justo para pagar facturas de agua, luz, gas y demás…”

 

No obstante diré que se nota que mi banco no necesitaba rescate porque a nivel informático está equipado con lo último de lo último, no como el banco de una buena amiga que “trabaja todavía con diskettes”…Carlos Floriano no es el único que necesita ponerse al día sobre la informática aplicada a los documentos bancarios.

 

En fin familia os aseguro que aunque esto os pueda parecer pura fantasia, es real, totalmente real…el guionista de mi vida se encarga de que no me aburra…

Gracias por la paciencia y la atención.

 

domingo, 1 de septiembre de 2013

MEDIAN@S, PEQUEÑ@S Y MINUSCUL@S EMPRESARI@S (COMO DIRÍA ANGEL "MIS CAVILACIONES")






Decir que en los últimos años todos sin excepción, estamos estresados, quemados y hartos de la realidad que nos rodea, no es una frase hecha.

Hemos cruzado todos los límites físicos, psíquicos, emocionales, materiales y morales que un ser humano, una sociedad puede soportar.

Participamos en una carrera de fondo, en la que la única meta, el único premio, es sobrevivir.

Luchamos por nuestra vida, por nuestros principios, por aquellos a los que amamos, por nuestro futuro.

Lo peor de todo esto es que no nos hemos metido en esta competición por voluntad propia, sino empujados por una serie de variables que otros han elaborado y que al parecer se les han escapado de las manos.

No se cómo están o son las cosas en otras latitudes. Lo intuyo en función de la información que me llega a través de la prensa pero en realidad no lo sé a ciencia cierta porque no vivo en otras latitudes. Vivo aquí. Rodeada por el Mar Cantábrico, El Mar Mediterráneo y el Océano Atlántico.

Esta es mi realidad. Este es mi entorno. Y de esta latitud si puedo hablar.

Estamos tan quemados, tan cansados, que no admitimos el dialogo. Nunca nos hemos caracterizado por ser un país calmado, ni de términos medios. No sé si se debe a nuestras raíces sureñas, o a que somos el fruto de infinitas influencias culturales…no lo sé.

Lo único que sé es que últimamente nuestra tolerancia hacia cualquier opinión que no coincida con la nuestra es nula.

Pero lo más curioso es que incuso opinamos sobre temas o conversaciones en las que no hemos sido incluidos directamente.

No se trata de defenderse de alusiones directas hacia nuestra persona. Simplemente se trata de ataques más o menos furibundos que quien los recibe en ocasiones, se pregunta “¿ esto a que viene ahora ?”.

Imaginemos por ejemplo que uno de nosotros camina por una acera y a unos metros de distancia puede ver como un grupo de personas charlan de “sus cosas”. Ahora hemos llegado a la altura de ese grupo y escuchamos un retazo de conversación, que no nos atañe, porque no iba dirigida a nosotros, y además el ruido ambiental distorsiona esa parte final.

¿Os podéis imaginar ahora que de pronto os metéis en esa “conversación” y os dedicáis a opinar de lo que creéis que tal vez es una ofensa hacía vuestra persona o vuestras creencias? ¿Imagináis que incluso llegáis a insultar o reconvenir a personas que no conocéis?

Yo por lo menos no me imagino haciéndolo. En primer lugar porque es una conversación ajena, sobre la que me puedo pronunciar a través del pensamiento silencioso, pero que a la que no he sido invitada.

Bien pues eso es lo que me sucede en ocasiones en las redes sociales y en particular en los últimos días.

Twitter por ejemplo es como la plaza del pueblo: todo se habla, de todo se opina, todo se comparte…y algunas personas incluso intervienen en “pequeños foros abiertos”. Pero estas intervenciones en los últimos tiempos no vienen acompañadas precisamente de buen rollo.

 

La primera de estas alusiones a las que me refiero, me llegó hace dos días.

Alguien comentaba en tono jocoso la angustia que le produciría la visión de un grupo de conocidas damas de la información de clara postura conservadora, en el mismo plató de televisión al mismo tiempo.

Yo me limité a confirmar que tal posibilidad también me angustiaba y que prefería no imaginarlo porque “mi única neurona” se negaba y había huido despavorida. Tras risas y saludos, me retiré de ese pequeño foro y me dediqué a mis cosas.

La sorpresa fue mayúscula cuando descubrí que alguien me decía “que era cierto, que para neurona única la mía”. Por lo visto esta persona era una gran admiradora del grupo de damas en cuestión.

Yo en ningún momento había cuestionado la capacidad intelectual de las damas citadas. En absoluto. Alguien que es reconocida por su profesionalidad y su sólida reputación merece mi respeto. Únicamente había expresado la diferencia ideológica entre ellas y mi persona.

Mi respuesta a quien opinaba sobre mi neurona fue “que era muy amable” y la suya fue “que de eso se trataba de ser amable”.

Bien, que algo no me guste, que no coincida ideológicamente con un grupo de personas, que no me convenza lo que piensan, no impedirá que les salude a la entrada o salida del ascensor, les ceda el paso si resulta necesario o les dé las gracias si me pasan la sal o el pan.

 

La segunda muestra de crispación se ha producido esta mañana.

El Alcalde de Jun, a través de su cuenta de twitter preguntaba

¿Hasta cuándo vamos a dejar que las grandes empresas españolas les interese más pagar multas que ponerse de acuerdos para subirnos precios?

Sigo desde que llegué a twitter al Alcalde de Jun, es decir mucho antes de que se presentara como posible candidato dentro del PSA-PSOE tras la dimisión del Sr Griñan. Las opiniones del Alcalde de Jun su interés por las nuevas tecnologías, por la realidad del siglo XXI me gustan.

Bien, yo le he respondido, he expresado mi opinión:

- ¿Hasta cuándo vamos a tolerar esta muerte en vida, esta falta de respeto, este desprecio, este apropiarse de vidas y haciendas?.

- La empresa privada es canalla por definición y nacimiento…pero lo grave es la reacción de la clase política.

- La clase política ha convertido el patrimonio del ESTADO de EL PUEBLO en empresa pública que puede enajenar y destruir.

 

A partir de ahí, las alusiones han sido continuas a lo largo del día.

- ¿Qué la empresa privada es canalla? Sra mía la empresa privada sustenta este país. No hable sin saber

- Sra hablo con conocimiento de causa Puede no compartir mi opinión pero no me mande callar. Buena jornada.

- Su experiencia personal no la autoriza a menospreciar el esfuerzo de miles de pequeñas y medianas empresas.

- es que las pequeñas medianas y minúsculas empresas para mi merecen un aplauso y un esfuerzo

- cuando hablo de empresa “canalla” me refiero a otro tipo de corporaciones más potentes y con menos humanidad.

-las PYMES reciben poca protección y mucha presión. Insisto buena jornada.

La respuesta final ha sido más agradable

- Desde luego así es. Le agradezco que lo haya aclarado. Buenos días.

Y cuando ya creía que todo había acabado me encuentro otra alusión en esta ocasión de otro caballero que me dice

- No generalice por favor. Ese es el problema de este país. El empresario autónomo o Pyme es trabajador y sobretodo valiente.

- y que es lo que he dicho? Haga el favor de leer el resto. Los autónomos y demás emprendedores merecen respeto y apoyo.

- He leído el resto. Lea usted bien. Digo el titular.

Vaya...ahora no se leer...Pues nada me lo he leído. El Alcalde de Jun había compartido en un texto anterior el enlace de una publicación digital en la que aparecía un noticia relacionada con “el futuro presidente de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, José María Marín Quemada, conocido como el “superregulador” tendrá que dirimir sobre dos expedientes sancionadores abiertos hace apenas un mes por la Comisión Nacional de la Competencia a Cepsa la empresa de la que el catedrático fue directivo durante más de 20 años. Los expedientes en los que fue incluida CEPSA hace dos meses están relacionados con el sector de distribución de carburantes, en España y por posibles pactos de precios. A partir de octubre el nuevo “superregulador” debe decidir si impone sanciones a la compañía o archiva el proceso”.

Como decía el Alcalde de Jun "vaya tela" que quien ha trabajado en esa compañía sea el responsable de decidir si la misma ha cometido una infracción grave o no.  

Y creo que he entendido la noticia, su alcance y lo que significa para muchas personas que dependen del suministro del carburante para subsistir.

Y he vuelto a leer mi texto y no he mencionado en momento alguno a los autónomos y emprendedores. Ni se me ocurriría.

Pero me reitero en que por definición “la empresa” la alta empresa, los lobbys, las multinacionales, los consorcios, los grandes grupos empresariales, no son organizaciones benéficas. Sus creadores, los componentes de los cuadros directivos no son precisamente seguidores de la doctrina de la paz universal y el buenrollismo cósmico.

Si crean un negocio, una empresa es para obtener beneficios. Cuanto más elevada sea la alta cifra resultante en la columna de beneficios más elevada será su satisfacción, más elevado será el número de palmaditas con las que se obsequiarán para celebrarlo.

Y si esos beneficios se obtienen gracias a un plan que incluya la inversión más baja su satisfacción será doble o triple o infinita.

Es la base sobre la que se sustenta el sistema económico en el que estamos inmersos, el capitalismo.

Como mecanismos reguladores que impongan algún limite a esta dinámica, podríamos decir que la naturaleza ha dotado a los verdaderos responsables del milagro económico de un carácter peleón e inconformista. Me refiero a los asalariados, los obreros, la base productiva.

 

Pero en los últimos años, meses, quienes soportan el peso de las circunstancias de una economía global enferma y agónica, son otro tipo de empresarios, de emprendedores, de valientes, a los que jamás llamaría “canallas”. Jamás.

 

Hace muchos años una de estas valientes me dijo algo muy cierto al respecto.

Puesto que no encontraba trabajo, tal y como concebimos la idea, es decir trabajar por cuenta ajena, decidió montar un negocio, una empresa. Y gracias a esta idea durante un tipo yo también encontré trabajo, porque me ofreció una oportunidad, que recuerdo con gran afecto y que me proporcionó un bagaje vital y profesional que no habría atesorado de otra forma.

Esta valiente siempre hablaba de PMYME…Pequeñas Medianas Y Minúsculas Empresas.

Y creo que tenía mucha razón. Las Minúsculas empresas suelen contar con un motor único que es empresario, comercial, secretaria, obrero, relaciones públicas…todo al mismo tiempo…porque se trata de una sola persona, a lo sumo dos.

No tienen días de vacaciones, no pueden ponerse enfermos, no pueden defraudar al cliente, deben pagar puntualmente los impuestos hayan obtenido o no beneficios, deben pagar a sus proveedores, suministros (agua, luz, gas, teléfono, internet, alquiler…), hacer frente a los pagos de un crédito si lo han solicitado y en caso de que finalmente se lo hayan concedido…y si pierden su trabajo, si su empresa quiebra, deben seguir pagando deudas y no tendrán derecho a un subsidio por desempleo…

Esa es la realidad de las Medianas, Pequeñas y Minúsculas Empresas.

La actual crisis además les ha golpeado más fuerte si cabe porque los bancos a los que hemos rescatado entre todos, tras una gestión desastrosa, les niegan el pan y la sal, les niegan créditos que les permitan respirar.

Y no os cuento como lo tienen los nuevos emprendedores, aquella gente que se arriesga e intenta montar una empresa un negocio, sin plantearse ni por asomo que el final de su vida laboral sea tranquilo y digno. Simplemente quieren vivir, sobrevivir, comer y pagar un techo que les cobije. Nada más y nada menos.

 

El pasado 15 de mayo Mariano Rajoy se reunía con sindicatos, Ignacio Fernández Toxo (UGT), Candido Mendez (UGT) y patronal, Juan Rosell (CEOE) y Jesús Terciado (CEPYME), para hablar de medidas concretas centradas en la reactivación económica, la creación de empleo y la protección social.

Creo que no es necesario comentar el resultado de la citada reunión ni lo que de momento llevamos pasado y sufrido desde entonces.

No es necesario comentar o recordar las propuestas, afirmaciones y demás ideas peregrinas con las que a diario nos obsequia la CEOE.

Y tampoco creo necesario comentar las prácticas de la alta empresa, de ese colectivo que habla de beneficios y de macroeconomía.

A mí me interesa la microeconomía. La chiquita. La valiente. La que no se rinde. La que genera un grupo de gente que se duerme calculando las deudas, buscando alternativas para no desaparecer, intentando cumplir con los plazos de los pagos pendientes, que concilia vida familiar y personal con vida laboral de puro milagro.

 

A mí me interesan…

-Ángel especialista de la construcción que no sabe como le irá a partir de otoño...
-Gema y su esposo que viven en Zamora, en un pueblo. Ella tiene un negocio pequeño y él es ganadero.

-Juande, taxista, con vehículo propio, autónomo y que sortea la crisis como puede.

-Alejandra, profesora de piano y canto, que ha creado una escuela de música.

-Olga que vende telas, fieltros y materiales diversos en un mercado municipal.

-Neus que vende ropa femenina, especialmente tallas grandes, en un mercado municipal y que actualmente está de baja…

-Miquel y Consuelo vendedores de frutas y verduras y que jamás me han negado una pieza de comida aunque no haya podido pagarla.

-Georgina que no solo vende frutos secos sino alegría.

-Paqui que siempre distrae un bistec o una hamburguesa para que pueda dar de comer a mi padre…

-Santi que siempre ha estado cuando mis padres han necesitado una medicina, un remedio, una ayuda…primero pregunta que es lo que necesito y si no puedo pagarlo sonríe y me dice “tranquila ya lo encontraremos”.

Son tantos, son tantas… están detrás de un mostrador dispuestos a escuchar y atenderte, sin perder la sonrisa, sin importar lo cansados que estén...

Pescadores, agricultores, ganaderos … sometidos a un mercado cambiante, a la regulación de la UE, a la competencia con otros productores comunitarios...y que yo recuerde las lechugas, las merluzas o la leche por el momento no se sintetizan en laboratorio...bueno lo de Monsanto lo dejo para otro día.
A todo ello, debemos sumar la influencia de la meteorología, la inseguridad en zona agraria, que ha llevado a los pequeños y medianos agricultores a patrullar sus tierras de noche...

Nos hemos olvidado de ellos...primero fue en favor de la burbuja inmobiliaria, la construcción y su crisis que dejó en la cuneta a pequeñas constructoras, a fabricantes de tuberías, de ladrillos…

Al mismo tiempo también quedaba tocada la industria del automóvil.

Una industria que actualmente continúa recibiendo subvenciones que en teoría debían servir para renovar el parque automovilístico del país, fomentando el empleo y al mismo tiempo reduciendo teóricamente la siniestralidad en carretera.

En las últimas semanas se ha informado de una práctica realmente curiosa. Alguien compra un coche de un desguace, lo presenta como su viejo coche y se aplica la subvención. Y nadie dice nada.

De la gran empresa y la minúscula empresa conozco lo suficiente como para poder opinar.

Mi padre trabajó durante casi 30 años en una empresa dedicada a la metalurgia. Una empresa de gran reputación y fama.

Llegados los 80 esa gran empresa de gran reputación y fama, se vio enfrentada a la Reconversión Industrial ideada por el Ministro Solchaga, y que según se nos dijo era necesaria para que España fuese digno miembro de la Unión Europea. Era la llamada Europa de la Velocidad Única. Más tarde se habló de la Europa de las Dos Velocidades y la Europa de las Tres Velocidades.

Para que aquella gran empresa pudiese seguir produciendo, para que sus obreros no engrosaran las listas del paro, los propietarios de la firma, solicitaron una ayuda económica a la UE con la condición de invertirla en la renovación y modernización de sus sistemas de producción.

Y la UE concedió la ayuda porque la empresa era famosa y aparentemente fiable.

Pasado un tiempo, por sorpresa, la UE envió una inspección a las instalaciones de la empresa para comprobar sobre el terreno la inversión comunitaria. La sorpresa fue mayúscula para los inspectores de la UE. Las cuentas no cuadraban. El dinero no aparecía. Las maquinaria seguía siendo obsoleta, improductiva…alguien había pintado las estructuras de la maquinaria, las había maquillado para que pareciesen nuevas…

Podéis imaginar la reacción de la comisión de la UE y el resto de la historia.

Algunos de los obreros tuvieron suerte puesto que el gobierno autónomo se convirtió en árbitro del asunto y obligó a la empresa a regular los despidos, las indemnizaciones y el acceso al subsidio de desempleo.

No todos los miembros de la plantilla aceptaron las condiciones del arbitraje y pensaron que si resistían unidos obtendría un mejor plan. Pero no fue así.

Mi padre aceptó la indemnización, capitalizó el subsidio del desempleo, añadió los ahorros familiares y solicitó un crédito.

Él y mamá alquilaron un local y se convirtieron en “minúsculos empresarios del sector de la alimentación”.

Durante algunos años todo fue bien. Mucho esfuerzo, sacrificio, pagos puntuales, suministros, el crédito y las cuotas de autónomo de papá. Trabajamos muy duro los tres.

Luego papá empeoró de sus lesiones en la columna, su operación de hernia discal…y traspasamos el negocio.

Descubrimos entonces como es el final de la vida laboral de un autónomo. No importa si antes has cotizado en régimen general de la seguridad social. No importa. Solo cuentan los últimos años. Y el resultado es desgarrador, descorazonador, deprimente.

Mamá se dedicó a trabajar de forma esporádica, cosiendo en casa, como limpiadora contratada por una ETT y finalmente en una portería.

De nuevo sorteábamos los obstáculos. Hasta que mamá empezó a no ser mamá. Y llegó a nuestras vidas un compañero devastador: Alzheimer.

Los que conocéis este pequeño espacio que es vuestro ya sabéis la historia.

Ahora papá, es un pensionista que sobrevive.

Y yo soy una desempleada, que busca y no encuentra…que percibo una ampliación de mi subsidio de desempleo (fue de seis meses 139Euros netos) de 63Euros que acabará en octubre.

No se cuál será el futuro. Como será. Solo se que formo parte de una legión de 6 millones de desempleados que no parados. Y que aunque digan que la macroeconomía va bien, la microeconomía, la minúscula no va bien.

En fin…como veis jamás diré nada en contra de los pequeños y minúsculos empresarios…

Pero sí que me pronunciaré siempre contra la falta de escrúpulos de la gran empresa…o como mínimo de lo que la gran empresa representa en este país…lo que la CEOE representa. Nunca estaré de acuerdo.
 
Nunca estaré de acuerdo con las propuestas de los que obtienen beneficios elevados pero luego no cumplen con sus obligaciones fiscales, con aquellos que esperan pacientemente que volvamos al tiempo de las galeras...nunca estaré de acuerdo con este sector.

Me pronunciaré claro y alto, sin insultar ni emplear términos despectivos…

Puede que no estemos de acuerdo. Pero por favor escúchame y si quieres aportar algo, hazlo de forma respetuosa.
Si no te gusta lo que opino, perfecto. No importa. Si quieres compartir tu punto de vista mejor.
Olvida la crispación y recuerda: tengo el mismo derecho que tú a opinar.
Gracias por la paciencia y la atención.